Mi pueblo y su gente (22)

Después de varios días sin subir fotos de mi pueblo, vuelvo a las andanzas. Hoy quiero dedicar esta foto a todos los catalanes-extremeños residentes en aquella Comunidad, especialmente a una catalana-valenciana de nombre muy catalán.

Atardecer desde la parte más alta del castillo, con esa garita en primer plano y las luces del pueblo y el colorido del cielo al fondo, dejando ver as primeras estrellas.

Ser español

Hoy con la problemática situación en Cataluña, es necesaria más que nunca una reflexión sosegada sobre lo que debe significar “ser español”.  Me gustó esta descripción de una anónima gallega, a pesar de haberse olvidado, como casi todos, de Extremadura. Aquí os la dejo:

Descripción del “ser español” de una gallega tomado por ahí:

“No cariño, tú no eres español. Ser español no es llevar la bandera, ni gritar como un berraco frases de odio que espero que no sientas. Tampoco lo es ponerse una pulserita en la muñeca, ni cantar el cara al sol. El concepto de ser español es algo totalmente distinto, o al menos lo debería ser, porque a estas alturas de la historia yo ya no sé qué decirte.

Como española que soy, te voy a contar lo que para mí es ser español: Ser español es arder cuando arde Doñana o temblar cuando tembló Lorca; es sentarte a escuchar historias de meigas en Galicia y llegar a creértelas; es ir a Valencia y no sentir rabia por leer un cartel en valenciano, sino que te agrade poder llegar a entenderlo y es presumir de que las Canarias nada tienen que envidiarle al Caribe.
Sentirse español es sufrir por no haber podido vivir la movida madrileña, enamorarte del mar al oír Mediterráneo de Serrat, es pedirle borracha a tu amiga catalana que te enseñe a bailar sardanas, querer ir a Albacete para comprobar si su feria es mejor que la de Málaga y sorprenderte al ver lo bonita que es Ceuta.

Para mí ser español es presumir de que en Andalucía tenemos playa, nieve y desierto; sentir casi mérito mío que un alicantino esté tan cerca de un Nobel, pedirle a un asturiano que me enseñe a escanciar la sidra y morirme de amor viendo las playas del País Vasco en Juego de Tronos.

También es española la cervecita de las 13.00, el orujo gallego, la siesta, el calimotxo, la paella, la tarta de Santiago, las croquetas de tu abuela y la tortilla de patatas. Lo son las ganas de mostrarle lo mejor de tu ciudad al que viene de fuera y que tú le preguntes por la suya; es hacerte amiga de un vasco y pedirle que te enseñe los números en euskera, por si pronto vuelves a por 2 ó 3 pintxos; es enorgullecerte de ser el país ejemplo a nivel mundial en trasplantes, de formar parte de la tierra de las mil culturas y de ser los del buen humor.
No hay nada más español que se te pongan los vellos de punta con una saeta o con una copla bien cantá, atardecer en las playas de Cádiz, descubrir casi sin querer calas paradisiacas en Mallorca, hacer el camino de Santiago en septiembre maldiciendo el frío o que Salamanca y Segovia te enseñen que no hay que ser grande para ser preciosa.

Así que, acho, picha, miarma, perla, tronco, tete, mi niño… eso es ser español, lo otro es política. Pero si de política quieres impregnar este concepto, también te vuelvo a decir que te equivocas: porque ser español no es desear que le partan la cara a nadie, es sufrir la situación de paro de tu vecino o el desahucio que has visto en la tele; ser español no es oprimir el SÍ o el NO de toda una comunidad autónoma, es indignarte cuando nos llaman gilipollas con cada nuevo caso de corrupción; ser un buen español es querer que en tu país no haya pobreza, ni incultura, ni enfermos atendidos en pasillos del hospital y, joder, querer quedarte aquí para trabajar y aportar todo lo que, durante tanto tiempo, precisamente aquí has aprendido.

Eso es ser español, o al menos, eso espero.”

Mi pueblo y su gente (21)

Contraluz buscando que la silueta quede, además de muy definida, lo suficientemente clara para que se aprecien las diversas tonalidades de los edificios de la izquierda y de la ermita.

Quise ocultar el Sol para tratar de conseguir esas tonalidades de su interior en blanco, amarillo en el anillo exterior e incluso se puede apreciar un anillo aún más ancho de tonalidad anaranjada.

Se aprecia la neblina que provoca el Sol en los árboles de su derecha;  por debajo de los edificios, tono oscuro propio del contraluz. He aclarado un poco esa zona para que se apreciaran, si se amplia la imagen se aprecia mejor, las paredes, las dispersas escobas y hasta un par de cables de luz en la parte inferior.

Mi pueblo y su gente (20)

MI PUEBLO Y SU GENTE EN IMÁGENES (20).- 7/11/14. Eran las 19:43 y la Luna buscaba situarse sobre el pueblo. Las nubes en ese momento dejaron ver su totalidad, aunque “quemada” por la luz que desprendía. Por encima de los campanarios una nube parecía querer protegerlos y al fondo a la derecha el resplandor de una población.

Contraste entre tonos cálidos y fríos entre los edificios de la derecha y la zona más extrema de la izquierda. Igualmente entre las partes superior e inferior del cielo.

Mi pueblo y su gente (19)

Día 12. Este era el objetivo principal de mi cámara ese día. Quería comprobar la “hora dorada” de la puesta de sol y como se adivinaban esos restos de “falsas nubes”, provocadas por el fuego, que debía estar bastante lejos.

En primer plano esos pastos de la izquierda, para dar profundidad a la foto. Luego las dos fincas con olivos de diversos tonos y distintas alineaciones más allá. Al fondo a la derecha se distingue mayor intensidad en las pseudo-nubes. Y en el centro de la imagen las casas que acompañan en su bajada al río.

Mi pueblo y su gente (18)

MI PUEBLO Y SU GENTE EN IMÁGENES (18).- El mismo día de la foto anterior quise dar un homenaje a este árbol tan propio de nuestro término municipal, el olivo. El sol se colaba entre los árboles y “enfocaba” con esa luz propia del atardecer; por debajo del sol parecía existir una “cueva”, acercad la imagen a esa zona y lo apreciaréis.

Olivos a la puesta de sol

Semana de la Virgen de los Remedios

A todos aquellos devotos de la Virgen de los Remedios, estén aquí o fuera, os dejo esta fotografía que realicé hace ya 4 años, cuando el primer domingo de septiembre bajó, acompañada de sus fieles, a la iglesia de Rocamador.

Realicé la toma tratando que apareciera la imagen y en el fondo la ermita para dar mayor vistosidad a la misma.

La calidad de la fotografía no es nada buena, la tuve que sacar de mi web, el original lo he perdido.